La enfermedad puede tener su origen en la infancia, en el momento presente o en otra vida. También puede haber sido generada por una forma errónea de comprender un acontecimiento, por un sentimiento devastador, por una vieja culpabilidad, poco importa, no se equivoca jamás de camino e irá derecha al órgano o el lugar que le corresponde.

Simplemente tomará algunos segundos para actuar en el caso de un accidente, algunos días si se trata de un constipado o algunos años para un cáncer. La entidad- enfermedad no contabiliza su tiempo, esta noción le es extraña pues se nutre permanentemente de los pensamientos no expresados que emitimos a diario. Las formas-pensamiento que emitimos están todas en el origen de nuestros males actuales.

Cuando aconsejo en los Cuidados, cortar los víveres o dejar de alimentar una forma-pensamiento, se trata precisamente de eso. También es por esta razón por lo que es importante volver a encontrar nuestros viejos contenciosos, nuestros nudos no solucionados y a menudo olvidados, si nuestro consciente hace por olvidar, el trabajo de destrucción no cesa mientras no esta todo limpio.

El perdón hacia uno mismo, el perdón hacia el otro, es el factor más poderoso de esta disolución. Ilumina la vida de forma diferente, pide compasión para acceder y comprender lo que somos, lo que es el otro… en este momento. Perdonar en la superficie, intelectualmente, mentalmente, no puede ser suficiente para erradicar una forma-pensamiento pues no es posible engañarla. Si permanece en el fondo de sus corazones la menor partícula de queja, la limpieza no esta hecha y el resultado estará siempre por debajo de lo que esperan. (Extracto de Lectura de auras y cuidados esenios. Ediciones Obelisco).

Los Cuidados Esenios trabajan a la vez sobre el cuerpo físico y sobre los cuerpos sutiles, lo que les permite tener un amplio registro y ser igualmente eficaces para un problema de salud determinado o para un malestar profundo. Sin embargo piden la cooperación de las dos partes: el terapeuta y el paciente. El gran arte del terapeuta esenio esta en el hecho “de ayudar al paciente a curarse él mismo”. Lo que es la Clave de toda Verdadera CURACIÓN.